La semana pasada presencié una de las cosas más trágicas que he visto en años: una empresa con décadas de historia se desmoronaba lentamente tras la muerte de uno de sus socios fundadores.

Ver cómo un legado se venía abajo por falta de previsión me hizo reflexionar sobre algo que muchos emprendedores pasan por alto.

Los "machotes" notariales no alcanzan

En la práctica, es común confiarse en los "machotes" notariales: plantillas genéricas que utilizan las notarías para constituir empresas. Sirven de base, pero suelen ser muy básicas. Rara vez contemplan supuestos complejos como la muerte de un socio o a quién transmitir su participación.

Y la ley es clara: cuando un accionista fallece, sus derechos no desaparecen; las acciones forman parte de la herencia y deben transmitirse a los herederos.

Si no se ha planeado nada, esto puede desatar disputas familiares y operativas, e incluso poner en riesgo la supervivencia del negocio.

La cláusula de transmisión de acciones

Por eso es vital fortalecer la cláusula de transmisión de acciones y diseñar un protocolo de sucesión.

¿Qué significa esto en la práctica?

Significa, por ejemplo, definir de antemano el perfil que debe tener cualquier persona que adquiera las acciones (incluso si es un heredero), y pactar un derecho de preferencia para que los socios sobrevivientes puedan comprar la participación del socio fallecido.

También implica establecer cómo se valorarán las acciones y cuál será el método de pago. Si la intención es que los hijos continúen con el negocio, conviene que trabajen en la empresa y se formen para el puesto; de lo contrario, puede ser más sano que vendan su participación y reciban un valor justo.

Qué ocurre cuando no hay acuerdo

Si no existe este tipo de acuerdo, las acciones se integran a la herencia y los herederos deberán acreditar su calidad con testamento o acta judicial, convocar a una asamblea y actualizar el libro de accionistas.

Además de ser un proceso lento y costoso, la empresa no puede oponerse a la entrada de los herederos, lo que puede traer personas sin afinidad o sin preparación.

Recomendaciones para cuidar tu empresa

  • Incluye en tus estatutos cláusulas que regulen la sucesión de acciones y el ingreso de herederos.
  • Actualiza tu Libro de Registro de Accionistas y emite correctamente los títulos de acciones.
  • Incorpora las acciones en tu testamento o protocolo familiar.
  • Establece un pacto parasocial o protocolo de sucesión que detalle quién puede heredar, en qué condiciones y cómo se ejercerá el derecho de preferencia.
  • Evalúa periódicamente el valor real de la empresa; así podrás fijar un precio justo en caso de venta.

No dejes tu legado al azar

Planificar con anticipación evita conflictos y asegura la continuidad de lo que has construido. No dejes tu legado al azar: revisa hoy mismo tus estatutos y habla con tus socios sobre estas medidas. Tu empresa y tu familia te lo agradecerán.

Nos vemos en la siguiente.

Abogada Fernanda Ortiz